La batalla contra las pastillas anticonceptivas

No es nada nuevo que hablemos sobre los efectos que tiene la píldora en nuestro cuerpo. Es una de las cuestiones que más preocupa a quienes la toman pero realmente lo que está escrito en el enorme prospecto que las acompaña no es lo único que deberías saber sobre las pastillas anticonceptivas.

La píldora anticonceptiva: cómo funciona y sus efectos secundarios

Es habitual que los médicos las receten por defecto para ciertas dolencias o problemas, sin barajar antes soluciones alternativas libres de hormonas. Ya sufras ovarios poliquísticos o acné, las pastillas anticonceptivas casi siempre serán las protagonistas de la receta médica que te prescriban. Nos dicen que las hormonas conseguirán regular todos los problemas de nuestro cuerpo.

Sin embargo, lo que no nos dicen es algo mucho más preocupante y es que enormes cantidades de dinero están siendo destinadas a ocultar los graves efectos secundarios que tienen estos métodos anticonceptivos.  Las farmacéuticas han sido denunciadas en numerosas ocasiones por los perjuicios provocados a raíz de tomar pastillas anticonceptivas como Yasmin, Yaz o Dianne 35. De hecho esta última fue retirada del mercado por las graves consecuencias que había provocado.

Miles de millones dedicados a ocultarlo

Este tipo de píldoras incorporan en su composición una hormona llamada drospirenona que, según varios estudios, duplica o triplica el riesgo de padecer coágulos sanguíneos graves en comparación con otros anticonceptivos. Por esta razón, la farmacéutica Bayer ha llegado a destinar 1.800 millones de dólares a sufragar las más de 8.900 denuncias que la compañía tiene solamente en Estados Unidos. Es allí donde se han llegado a dar acuerdos extrajudiciales con más de 1.800 demandantes que han supuesto cerca de los 403 millones de dólares, según ha informado Miguel Jara, periodista especializado en salud.

En Alemania e Italia también se han interpuesto demandas en contra de la farmacéutica alemana por causar daños y perjuicios que han provocado, en varias ocasiones, que peligre la vida de las personas que tomaban anticonceptivos hormonales. En España, afortunadamente, todavía no se han dado casos de este tipo.

A raíz de todos estos incidentes, el órgano de control y supervisión de medicamentos de la Unión Europea, la EMEA, propuso una mejora de los prospectos de estos medicamentos. Sin embargo y, a pesar de la indicación de la EMEA, esta propuesta no se reflejó adecuadamente en los prospectos pues únicamente se procedió a informar que los anticonceptivos combinados aumentan el número de efectos secundarios en comparación con los anticonceptivos no combinados. En España, este tipo de medicamentos están siendo actualmente financiados por el sistema público de salud.

Endometriosis: el dolor invisibilizado

denuncias para concienciar

El riesgo existe y las personas deben ser conscientes de ello antes de tomar la decisión de tomar este tipo de anticonceptivos. Es por ello que muchas personas que han experimentado en primera mano las consecuencias de este método están empezando a contar su historia, concienciando sobre las gravedad de que estos medicamentos sean prescritos para numerosos problemas y, sobre todo, en la población joven. Respecto a este problema, la Asociación de Afectadas por la Endometriosis lleva años trabajando para que se comiencen a valorar de una vez por todas otros métodos para tratar, en su caso, la endometriosis, ya que la terapia hormonal es muy habitual en las personas que sufren esta dolencia.

Para reflejar lo que venimos diciendo, la Universidad de Copenhague descubrió una correlación entre el uso anticonceptivos hormonales y la aparición de problemas de salud mental. Vicky Spratt, la editora de The Debrief, que ya había denunciado públicamente su experiencia con los anticonceptivos a la BBC, decidió recopilar en un vídeo las experiencias de tres mujeres:

Como vemos, muchas empiezan a preguntarse si merece la pena todo esto, teniendo en cuenta que la ovulación (el periodo fértil) sucede, generalmente, una vez al mes. Esto, en comparación con el periodo fértil de un hombre (cisgénero), plantea una cuestión a las personas que toman anticonceptivos hormonales: ¿por qué los anticonceptivos hormonales para hombres no existen?

Los estudios sobre anticonceptivos hormonales para hombres se suspendieron debido a los efectos secundarios que estos provocaban. Estos anticonceptivos se basaban en una inyección con una combinación de hormonas para reducir las dosis de testosterona a un nivel que producía una reducción de la fertilidad de aquellos a los que se les era suministrada.

Sin embargo, este estudio, curiosamente, fue suspendido durante la fase de pre-eficacia debido a que los investigadores estaban viendo efectos secundarios como la depresión y trastornos de ánimo. Elisabeth Lloyd, profesora del Instituto Kinsey, recuerda:

 El 20% o el 30% de las mujeres que toman píldoras anticonceptivas orales experimentan depresión y tienen que tomar medicamentos para ello. Así que la diferencia sólo me golpeó. Ellos terminaron este estudio cuando se mostró que la depresión afectaba al 3% de los hombres.

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