James Barry: el enigma histórico de la medicina del siglo XIX

El doctor James Barry pasa a la historia como uno de los más importantes cirujanos, no solo de la historia inglesa, sino de la medicina en general. Hizo notables avances en materia de embarazos y cesáreas. Mejoró las medidas higiénicas de hospitales y las condiciones de vida de algunos lugares, sobre todo en lo que respecta al tratamiento del agua. Llegó a consolidarse como Inspector General de Hospitales. Nada de esto parece fascinante para un hombre-genio estándar del siglo XIX. Pero, ¿si os dijese que a su muerte se descubrió que su anatomía era femenina, a que cambia la cosa?

LA HISTORIA DE UN CIRUJANO DE ÉXITO

Nació en 1795 en Irlanda, en el Condado de Cork.  Con tan solo 14 años ingresó en la Universidad de Medicina de Edimburgo y a la temprana edad de 17 concluyó sus estudios. Se trataba de un joven brillante que rápidamente desarrollo increíbles destrezas en el campo de la medicina. Tras la muerte de un importante amigo de la familia, el general Miranda, y que se dice que por aquel entonces les sostenía económicamente, se alista en el ejército donde comienza su carrera como medico de campaña.

El primer destino de James fue Ciudad del Cabo, lugar en que realizó la que puede conocerse como la primera cesárea de éxito en la que tanto el niño como la madre sobreviven. También realizó importantes avances en el tratamiento de la sífilis, una enfermedad de transmisión sexual que mucho la sociedad de ese momento.

Barry (izquierda) con John, un sirviente. Fechada en 1862, Jamaica

Introdujo asimismo algunas mejoras sobre el tratamiento y la gestión del agua, pues estableció una correlación entre determinadas enfermedades y la contaminación y mal tratamiento del agua de consumo en este lugar. También trato de mejorar las condiciones de higiene y vida de la población de Ciudad del Cabo en pos de salvarles de duras enfermedades. Se dice que más con un propósito médico que humanitario. Y es que se dice que Barry siempre era simpático y dulce con sus pacientes, pero arisco, cabezota e insoportable el resto del tiempo. 

Rumores sobre una posible relación homosexual entre él y el Gobernador de Ciudad del Cabo le forzaron a pedir una reubicación de manera que durante los siguientes tres o cuatro años sirvió en diferentes destinos. Entre ellos se encuentran  Mauricio, Trinidad y Tobago, Santa Helena, Malta, Corfú, Crimea, Jamaica y Canadá. Posteriormente fue destinado a las Indias Orientales, y de nuevo a Corfú, Malta y Canadá, donde consiguió los grados de Inspector General Adjunto de Hospitales y luego Inspector General de Hospitales. En su segunda vez en Canadá llevó a cabo una campaña de mejora en los hospitales, especialmente en lo que respecta a medidas de higiene y de organización de trabajo.

En 1964 se retiró y regresó a Inglaterra, lugar en que un año después murió de disentería. Una de las mujeres a quien se encomendó la tarea de preparar el cuerpo descubrió al mundo que este presentaba una anatomía femenina e, incluso, afirmaba que se podía observar estrías de un pasado embarazo. Esta persona desató un escándalo que fue encubierto y que a día de hoy consolida un misterio que no sabremos si la historia conseguirá resolver.

TRES TEORÍA SOBRE JAMES BARRY

Como se ha dicho, los hallazgos realizados a raíz de su muerte llevan a especular a cerca de su figura. Los misterios históricos suelen desplegar teorías diversas con diferentes postulados. En el caso de Barry, hay tres que se defienden con más ardor.

James Barry no tenía anatomía femenina

Son muchos los que afirman que la persona que supuestamente descubrió que la anatomía de Barry era femenina podría estar mintiendo para conseguir algún tipo de recompensa. Esta teoría se apoya en la posible homosexualidad de James para contra-argumentar el resto de estas. Se sabe que Barry era un tipo bajito, con voz aguda y extremadamente afeminado. Además, existe una posible historia de amor entre él y un alumno de medicina de su misma universidad. Este alumno se habría alistado en el ejercito, motivo por el cual Barry habría hecho lo mismo. Se supone que su homosexualidad justificaría sus formas femeninas, por lo que simplemente era un hombre de estas características. Sin embargo, teniendo en cuenta que se trato de un secreto militar durante 100 años da a pensar que la institución trataba de ocultar el hecho de que tuviese una anatomía femenina.

James Barry era en realidad una mujer

Otra teoría es aquella que apoya que Barry era en realidad una mujer y que habría tenido que travestirse para poder estudiar medicina y dedicarse a este campo, lo que en aquel momento estaba totalmente prohibido para las mujeres.

Se dice que nació como Margaret Ann Bulkley y que desde bien pequeña mostró su deseo de formarse como médico. Su tío, James Barry, un importante pintor del que tomaría su nombre, y algunos de sus amigos más cercanos se las ingeniaron para conseguir hacer pasar a Margaret como hombre y que pudiera cursar sus estudios. Después de acabar su carrera y para poder ejercer la medicina habría seguido fingiendo. Extendiendo esta mentira al resto de su vida.

Esto convertiría a James Barry en una mujer que tuvo que fingir ser hombre para poder desempeñar una tarea en la que tenía increíbles habilidades. Tuvo que contar una mentira al mundo para poder vencer las prohibiciones del patriarcado.

De ser cierta esta teoría, James Barry, mejor dicho, Margaret Ann Bulkley, se consolidaría como una de las primeras cirujanas de éxito de la historia, con importantes triunfos en este campo. Debería, por tanto, acabar con la invibisilización a la que se habría sometido y reconocer su legitimo lugar en la historia como una de las grandes figuras femeninas.

James Barry era un hombre trans

Esta teoría vendría a confirmar que a Barry se le habría asignado el género mujer a su nacimiento y que, sin embargo, era un hombre. Se apoya en que en toda la correspondencia que se tiene de él firma como hombre, incluso antes de su periodo universitario. Y, posteriormente, vivió toda su vida como hombre, incluso ofendiéndose si por sus maneras afeminadas se sugería lo contrario. Un fuerte argumento para apoyar esta teoría es que el simple hecho de que Barry hubiese vivido toda su vida como hombre, reconociéndose como hombre y sin dar indicios de lo contrario debería bastar para comprender que, a pesar de su anatomía femenina, era, en efecto, un hombre. Las excesivas precauciones que tomó para que una vez muerto su anatomía no fuese descubierta lleva a pensar que deseaba pasar a la historia como hombre y no como mujer, lo cual refuerza la teoría.

 

Parece ser que el hecho de que se descubriese que su anatomía era femenina goza de cierta validez, desmontando la primera teoría. Sin embargo, no logra esclarecer nada sobre el resto. Asimismo, en ambos caso, el de ser una mujer u hombre trans, habría que reivindicar su figura. Esto es así porque en ambos casos es importante añadir referentes, enriquecer la historia y ser fiel a la misma, y evitar el riesgo de invisibilización para validar la existencia de todos aquellos que no encajan en la versión “oficial”.

 

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