La vida de una mujer con EII

(Advertencia: En primer lugar y antes de comenzar, es importante aclarar que cada persona experimenta las EII de diferente manera y cada caso es muy particular (e incluso peculiar). Por tanto, abordo este artículo desde una perspectiva totalmente personal).

Tener una enfermedad crónica no es fácil ni plato de buen gusto para nadie. No obstante y por desgracia, en ocasiones, el hecho de ser mujer puede ser un agravante de la situación y pronto veremos por qué. Entonces, ¿qué es una EII?

Yo no sabía que era una EII hasta que la sufrí. Las siglas corresponden a Enfermedad Inflamatoria Intestinal y se refieren a una serie de problemas que afectan a diferentes tramos del intestino, sobre todo inflamación crónica. El origen es desconocido, aunque se ha sugerido que el factor genético y el estrés podrían influir en la aparición de estas. No tienen cura definitiva y de momento solo es posible una mejoría temporal o freno de los brotes (periodos de remisión).

Se pueden dividir en tres grupos que son Crohn, colitis ulcerosa y colitis indeterminada. La primera es una afección que se presenta cuando el sistema inmunitario del propio cuerpo ataca por error y destruye el tejido corporal sano (trastorno autoinmunitatrio). La segunda causa inflamación y ulceras en la membrana que recubre el recto y el colon.

La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn tienen rasgos clínicos y patológicos claramente diferenciados, pero existe un porcentaje bajo de pacientes en los que es imposible determinar cuál de las dos es, ya que los síntomas o signos no quedan claros o se contradicen. Algunos pacientes pueden estar años sin un diagnóstico claro en espera a la evolución de la enfermedad. Aquí es donde surge la categoría colitis indeterminada.

Para no entrar en más explicaciones médicas, hagamos un breve resumen de los síntomas en general: dolor abdominal, diarrea con sangre, anemia, gases, cansancio severo, pérdida del apetito, pérdida de peso, hemorragia rectal, dolor en las articulaciones…

En mi caso, sufro colitis indeterminada. Cuando pisé la consulta del médico ya llevaba unos meses sufriendo prácticamente todos los síntomas. Todos estos son un verdadero quebradero de cabeza y pueden reducir tu calidad de vida drásticamente. De hecho, lo hacen. No solo tienes que cambiar tu dieta o tus hábitos de vida sino aceptar que va a formar parte de ti para siempre y tendrás que adaptarte a ella todo el tiempo.

Sin embargo, las pérdidas de sangre, la anemia y la hinchazón pueden ser especialmente problemáticas para las mujeres (o, en su defecto, personas con la menstruación). Cuando coincide la regla con un periodo de brote, las pérdidas de sangre se duplican y puede ser peligroso. Es importante llevar un riguroso control. Recordemos que el periodo normalmente genera hinchazón abdominal (además de los pechos), pálpitos y los cólicos menstruales que se unen con los del intestino. Hay algunas personas que sufren diarrea con la regla. Se nos une todo y ya tenemos fiesta para el resto de la tarde.

Qué remedio…

Cabe añadir que un brote puede durar semanas, meses o años en el peor de los casos. ¿Os imagináis vivir con dolores de la regla todos los días durante meses? Pues más o menos es equiparable. Vaya suplicio.

Ante lo anteriormente explicado, expondré una serie de tips para mejorar la situación.

  1. Mucha calma y paciencia, porque la situación es un desesperante. Primordial.
  2. Cuidar especialmente de la alimentación. Eliminar de la dieta los alimentos que puedan producir gases, beber mucha agua y olvidar las comidas copiosas. Es recomendable no tomar alimentos con mucha fibra en estos momentos, ya que puede producir distensión abdominal y, si se tiene diarrea, nuestro estado empeoraría notablemente.
  3. Cuidar el hierro. Si vamos a tener tantas pérdidas de sangre, estaría bien ingerir, por ejemplo, higos, avena, kiwi, pistachos, lentejas, remolacha, ciruela, té de artemista…
  4. No olvidarse de la medicación, si se tuviera.
  5. Tener localizado un baño cercano en el caso de que lo necesitaramos.
  6. Usar una bolsa de agua caliente en la zona abdominal para reducir el dolor.
  7. ¡Recordemos que el médico siempre es experto y no debemos dudar en acudir en caso de cualquier urgencia!

Uno de los grandes problemas de las EII es su invisibilización. En general, estas enfermedades son bastantes desconocidas y alcanzar una adecuada calidad de vida es complejo. Con este artículo pretendo de hacer visible la existencia de ellas y, además, expresar lo complicada que puede ser la vida de una cualquier persona con EII, pero especialmente para las mujeres. Por tanto, si conoces a alguien que lo sufra, es importante ser flexible y comprensivo, los dolores pueden impedirte hacer vida normal muchas veces. Las pérdidas de sangre pueden hacer que estemos especialmente débiles física y mentalmente.

Aún así, es importante tener claro que se puede vivir con ello y que es algo más que forma parte de nosotrxs.

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