¿Por qué la virginidad no existe?

Sí, chicas, habéis leído bien. La virginidad no existe. No existe y por lo tanto no podemos perderla. Yo sé que muchas de vosotras tuvisteis o aún tenéis miedo a perderla demasiado tarde o demasiado pronto. Sé que a muchas es algo que os preocupa porque no sabéis cuándo es el momento adecuado para dejar de ser virgen. Pero siento deciros que no existe, que os estáis preocupando por algo que no tenéis y nunca habéis tenido porque la virginidad, amigas mías, es una construcción social.

Vamos a empezar por lo básico, por el principio. ¿Qué es ser virgen? Dícese de algo que permanece en su estado original y que todavía no ha sido utilizado. Qué feo decir que alguien es virgen, ¿no? Qué feo y qué tontería sería decir que alguien permanece en su estado original solo porque no practique relaciones sexuales.

Así que, sí, no hay nada material que le de valor a no practicar relaciones sexuales, no existe un estado de pureza como tal. La virginidad es una construcción social porque es la sociedad la que le da valor a una idea. Una idea que ha sido utilizada durante siglos y siglos como arma para controlar la sexualidad femenina y que fue fruto de la mercantilización de la mujer. No digo nada nuevo cuando recuerdo cómo nuestros padres nos vendían al mejor postor y nos casaban para obtener beneficios. Éramos un objeto de comercio que tenía que ser entregado completamente puro y sin un rasguño. Mujeres puras. La virginidad pasó a ser algo esencial en la vida de las mujeres pues de ello dependía su futuro.

coneyleung_lolita.jpg
Fuente: Coney Leung

Cuando una mujer tiene sexo por primera vez, pierde valor. Cuando un hombre tiene sexo por primera vez, mejora. Socialmente nos encontramos con esta doble moral que compensa a los hombres por ser seres sexuales y condena y avergüenza a las mujeres que lo son. Así que, mujeres del mundo, desde aquí os podemos asegurar que no, no perdéis nada cuando tenéis relaciones sexuales. Ya es hora de acabar con la idea de que el pene de un hombre puede cambiar lo que sois. No sois más por ser vírgenes, no sois menos por no serlo.

No solamente el concepto de virginidad es problemático por lo que supone para las mujeres, también se trata de un concepto que refuerza la heteronormatividad. Las prácticas sexuales como el sexo anal, el sexo oral o la masturbación mutua no se contemplan como actividades con las que “pierdes la virginidad”. Es decir, solo pierdes la virginidad cuando un hombre con pene mantiene relaciones con una mujer con vagina. Habrá también alguna persona que pensará: “Pero la virginidad existe porque el himen se rompe cuando mantienes relaciones sexuales por primera vez”. No, el himen no es el guardián de la virginidad. Pero este es otro tema del que ya os hablamos en otra de nuestras publicaciones.

El hecho de que nuestra sociedad dé tanto valor a algo inexistente crea problemas que no tienen por qué existir. La virginidad fetichiza a las mujeres y niñas porque son puras e inocentes, invisibiliza el sexo de las personas no heterosexuales y también limita y coarta la libertad de las mujeres. Mientras siga existiendo el concepto de virginidad, las mujeres seguiremos siendo unas putas y unas guarras si tenemos mucho sexo, seguiremos siendo juzgadas cuando “perdamos” la virginidad, siempre será demasiado pronto o demasiado tarde. Los hombres seguirán poseyendonos como si fuéramos juguetes, seguiremos siendo trofeos, los hombres seguirán “haciéndonos suyas” y nunca seremos completamente nuestras.

Un comentario

  1. No tuvo mucho sentido pero es verdad que hay muchas mentiras en cuanto a la virginidad y no hay que prestarle mayor atención a algo tan poco importante como eso ;-;

Deja un comentario