«La principal causa de sinhogarismo femenino es la violencia de género»

Hoy tenemos con nosotras a Laura Carrasco y Luz Herrero, presidenta y videpresidenta de la Asociación Moradas, respectivamente. Hace años surgió Moradas, como una entidad feminista dedica a trabajar con mujeres sin hogar. Hoy vienen a hablarnos sobre su historia, su labor y cómo es la situación de las mujeres que se encuentran en la calle.

¿Qué es Asociación Moradas?
Laura: Es una asociación sin ánimo de lucro, que abraza el feminismo desde su base y es no mixta, es decir, solamente trabajamos mujeres, y solamente trabajamos con mujeres sin hogar. No queremos decir que no haya que trabajar con los hombres, sino que la vía de trabajo para nosotras es el empoderamiento de la mujer.

¿Cómo surge Asociación Moradas?
Laura: Nace en 2011 desde la Facultad de Educación de la UCM. Nos dimos cuenta de que los diferentes dispositivos que atendían a personas en situación de exclusión social no estaban dando en la clave de lo que era la recuperación de las personas. No entendíamos por qué la gente seguía dentro de la rueda de la exclusión.

Luz: Exacto. Nace de la necesidad de transforma la intervención social desde una perspectiva feminista. La cual es totalmente prioritaria a la hora de intervenir en un colectivo tan infrarrepresentado, como es el de mujeres sin hogar.

Laura: Sí, algunas llevábamos trabajando años con diferentes servicios que atendían a personas sin hogar, y vimos que no se hacía un trabajo efectivo. Entendimos que uno de los principales problemas era el sistema patriarcal. No se estudian las causas por las que esas mujeres han terminado ahí, y no se atienden cosas básicas, como la violencia de género.

¿Qué tipo de actividades realizáis y con qué objetivos?
Laura: En primer lugar, tenemos el departamento de formación, donde empezamos trabajando con jóvenes sobre exclusión social, violencia de género y feminismo. Creemos que la formación es fundamental para poder cambiar la estrategia de intervención.

Luego tenemos el departamento de investigación, donde destaca el informe que realizamos en 2015 y reeditamos en 2017. En él se estudia cuál es el perfil de la mujer sin hogar en el Estado español. Las conclusiones son apabullantes: la principal causa de sin hogar femenino es la violencia de género, y nadie había reparado en que eso era así.

Y están los proyectos del departamento de intervención. En 2017 trabajamos con grupos de mujeres de los centros de acogida de la red municipal. Estuvimos seis meses haciendo dos veces a la semana actividades individuales, colectivas y salidas. Las evaluaciones son muy positivas, pues les dimos un espacio donde practicar la sororidad activa entre ellas, creando un vínculo que muchas veces se intenta limitar. También organizamos las jornadas de sensibilización y formación. En nuestra web está toda la información y se puede ver que fueron un éxito. Además, hicimos varios talleres, como, el de memes feministas.

Luz: En Asociación Moradas nos acercarnos horizontalmente. Tratamos de que nuestra relación sea cercana, y sobre todo, lo más de “mujer a mujer” que podamos. Lo que hacemos es tan sencillo y tan complejo como empatizar con la persona que tenemos enfrente, contrastar vivencias, sentimientos y formas de ver el mundo, apoyarnos y hacer sentir que ese camino que queda por recorrer, lo recorreremos juntas.

Laura: Sí, y, de hecho, aunque esos proyectos terminaron en diciembre, seguimos teniendo contacto con alguna de las mujeres. Además en estos proyectos creamos la revista digital El Madrid de las Mujeres Invisibles.

¿Cuál es el objetivo de la revista?
Laura: En ella, queremos que las mujeres sin hogar sean las propias protagonistas de sus historias, que cuenten su experiencia, traten su problemática y decidan qué temas les interesan. En definitiva, dar voz a su situación y a su realidad.

¿Cómo os financiáis?
Luz: A día de hoy, Asociación Moradas recibe muy escasos fondos, siempre obtenidos de convocatorias puntuales. Pero independientemente de la falta de financiación, siempre intentamos dar continuidad a los proyectos. La financiación que obtenemos y hemos obtenido es escueta pero en todo caso, eso ni nos frena ni nos va a frenar.

En el estudio que habéis realizado sobre la situación de la mujer sin hogar, ¿por qué se dice que la mujer en la calle está más desprotegida?
Laura: No se puede entender el sinhogarismo femenino, si no entendemos la base patriarcal de la que parte. La calle, históricamente, ha sido un espacio masculino en donde los hombres han desarrollado su actividad pública. Las mujeres han estado relegadas a un espacio privado. De manera que una mujer sin hogar, no solo no está en su espacio, porque la calle no es el suyo, sino que además, tampoco puede estar en su espacio propio, que es su hogar. Esa desprotección se sucede de forma sistemática. En nuestro informe, las estadísticas muestran de forma abrumadora que las mujeres en situación de calle están sometidas mucho más a agresiones físicas y verbales, los datos hablan.

Hay que remarcar que el sinhogarismo femenino es muchísimo más amplio de lo que muestran los datos. FEANTSA, que es la federación de asociaciones que trabajan con personas sin hogar, establece varias categorías para contabilizar el sinhogarismo en Europa. Una es sin techo, es decir, que vive en la calle. Otra es sin vivienda, es decir, gente que no está en la calle pues se encuentra en centros, refugios u otras instituciones. Luego está vivienda inadecuada, por su estructura o insalubridad. Y la cuarta es vivienda insegura, que engloba el estar amenazada de violencia de género, tener una notificación de desahucio o vivir en una casa que no es tuya. Esto no se ve reflejado en las estadísticas, pues solo se suelen tener en cuenta las dos primeras, y es en esta última donde el porcentaje de mujeres es mayor , y es un tipo de sinhogarismo que no se está tratando.

¿Por qué es tan difícil que las mujeres sin hogar se organicen y quieran aunarse como colectivo?
Luz: La eterna cuestión es si verdaderamente estamos hablando de un colectivo. En Moradas creemos que el posicionamiento político es totalmente necesario, y pensamos que antes de que una persona se signifique como individuo, tiene que empezar a reivindicarse como colectivo, ya que sino la fuerza que puede hacer es mínima. Entonces el considerar a las mujeres sin hogar como un colectivo, lo hacemos conscientemente desde Moradas para potenciar esa posibilidad de transformación y crítica.

Laura: Sí, históricamente siempre se ha intentado que las personas sin hogar se politicen, se organicen y se erijan en su propio altavoz. Pero con esto sucede, que las personas sin hogar no quieren estar dentro de ese colectivo. En definitiva, es difícil que esas personas reivindiquen su sinhogarismo cuando es una situación en la que no quieren estar.

Luz: Añadiendo además, un estigma muy potente, pues autoidentificarte como una mujer sin hogar es definirte desde una perspectiva que la sociedad condena.

Laura: que condena, criminaliza y victimiza.

Y ahora, en fechas tan señalas, como ha sido el 8M, ¿cómo veis que el movimiento feminista acoge o incluye a las mujeres sin hogar?
Luz: Las mujeres sin hogar no están inscritas activamente dentro del feminismo. Pero si hay un movimiento sociopolítico que sea inclusivo y dispuesto a absorber todo tipo de demandas, es el feminismo. El feminismo no es solo ir a manifestaciones, es lo que haces desde que te levantas, hasta que te acuestas, e incluso lo que sueñas.

Laura: Es algo que hemos tratado mucho con los grupos de mujeres. Hemos intentado dar contenido feminista, hablar de la historia de las mujeres, de violencia de género, etc. Estos procesos son largos, ya que muchas no han tenido contacto con el feminismo en su vida.

En definitiva, ¿qué es para vosotras Asociación Moradas?
Laura: A mí la construcción de Asociación Moradas me pilló muy jovencita, entonces ha sido como crear, no solo una entidad, sino un discurso. A todas las componentes de la asociación nos ha servido para articular un discurso en torno a esa exclusión social y el feminismo. De manera que podría decir que Asociación Moradas es feminismo y sororidad.

Luz: Para mí, Asociación Moradas es feminismo transversal de facto. De las cosas más positivas que tiene, es que el feminismo es un movimiento para todas, independientemente de la clase social, el nivel educativo o económico, la cultura, el bagaje, el origen étnico, etc. Asociación Moradas trabaja con este feminismo. Y ese componente tan fuerte que nos aúna, independientemente de cualquier condición previa, a mí me ha dotado de herramientas que me han hecho más fuerte, feliz y dispuesta a hermanarme con otras mujeres.

¿Y cuáles son los retos para el futuro de la asociación?
Laura: Que ninguna mujer esté en la calle. Y no vamos a pedir permiso para hacer las cosas que tenemos que hacer, que consideramos que son lícitas y legítimas. Los grupos de mujeres de Moradas van a seguir avanzando con las administraciones públicas o sin ellas.

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