Patricia Nell Warren: periodismo, literatura y activismo LGTB al unísono

Pionera, delicada y exquisita. Asi podriamos definir a Patricia Nell Warren, una mujer valiente que dedicó su vida a la literatura, el periodismo y al activismo LGBT. La autora de El corredor de fondo acaba de dejar un legado inolvidable que se mantendrá vivo en la memoria colectiva. Hablemos de Warren.

Nació en el verano de 1936 en Montana, Estados Unidos. Hija de granjeros, desde muy joven desarrolló un gran interés por la literatura y la escritura. Se licenció en lengua inglesa en Manhatanville College en Nueva York y comenzó su carrera periodística.

Trabajó durante 21 años en la reconocida revista mensual Reader’s Digest en la que formó parte de diferentes secciones. También difundió a través de este medio su poesía en ucraniano, idioma que dominaba ya que estaba casada con el poeta Yuriy Tarnawsky, natural de Turka (Ucrania). También pasó una gran temporada viviendo en España, concretamente en Cantabria. Su estancia le sirvió de inspiración para escribir The Wild Man, una historia acerca de la relación de un torero español con un campesino durante la época de la dictadura de Franco.

En 1974 publicó El corredor de fondo, que cuenta con diez millones de ejemplares vendidos y ha sido traducido a más de diez idiomas. Esta obra literaria está considerada la novela de temática LGTB más famosa de la historia y una de las primeras obras contemporáneas de esta misma temática en conseguir un gran éxito comercial y críticas muy favorables. Además, entró en la lista de bestsellers de New York Times.

El atletismo, el amor, los obstáculos y la revolución van de la mano en El corredor de fondo. La novela narra la historia de amor entre Billy Sive, un joven atleta, y Harlam Brown, un estricto entrenador durante los años 70. Los protagonistas no solo tendrán que enfrentarse a la homofobia que impera en el deporte, sino en la sociedad de la época. Su relación se convierte en una lucha pública en contra de la homofobia que impera en el deporte y en la sociedad de la época. Ambos personajes tendrán que superar numerosos obstáculos y lidiar contra prejuicios, además de luchar por sus carreras profesionales y afrontar competiciones del calibre de los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976.

El éxito de la novela, propició la creación de Frontrunners, clubs de atletismo para la comunidad LGBT y animó a la autora a escribir las secuelas La carrera de Harlan y El hijo de Billy. Como corredora, Warren fue una de las primeras mujeres en correr en el Maratón de Boston en 1968. Es más, ayudó a que se reconocieran y normalizaran los maratones femeninos en Estados Unidos.

Poco después de este fenómeno, y divorciada desde 1973, confesó públicamente que era lesbiana. Desde entonces, aprovechó para hacer activismo LGTB y luchar por diversas causas, por ejemplo, por los derechos civiles homosexuales en el estado de California. Tomó conciencia sobre los derechos de la mujer y experimentó un autoconocimiento de su género y de su persona extraordinario.

Sin lugar a dudas, sus obras son exquisitas, atemporales, cautivadoras y necesarias. La energía que desprendía su persona no podrá ser olvidada. Patricia Nell Warren es legado eterno.

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