Muriel Andreu, creadora del Trans Festival: el arte de visibilizar

Fuente | Fotografía propia de Montse

La inspiración llega cuando menos te lo esperas y eso es precisamente lo que le pasó a Muriel Andreu, una joven artista madrileña, que, tras quedarse dormida meditando en una clase de yoga, supo lo que quería hacer para su Trabajo de Fin de Máster: convertir en realidad el primer festival de arte para personas transgénero, el Trans Festival Madriz.

Muriel estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y después comenzó el Máster de Gestión y Evaluación del Patrimonio Cultural en la Universidad de Salamanca. Es aquí donde nace el proyecto del Trans Festival, que le pondría el reto de tener que exponerse como persona trans no binaria y salir del armario al completo.

Fuente | Diseño de la propia autora

Entrevistadora: ¿Cuándo y qué te llevó a decidir que era Bellas Artes lo que querías estudiar?

Muriel: Desde que nací siempre me ha encantado pintar y dibujar, de tal forma que lo tenía muy claro. Nunca me cuestioné si era lo mío, porque sabía que era lo mío.

E: ¿Hay alguna forma en la que puedas definir tu arte, su estilo o lo que intentas expresar con ella?

M: Durante la carrera toqué muchos ámbitos. Empecé con pintura e ilustración, pero luego hice escultura, con escayola o alambre; he hecho performances, para escapar un poco del academicismo de la facultad; y también he hecho grabados, serigrafía, instalación… Así que cuando salí de la carrera, no sabía definir muy bien mi arte.

Sin embargo, este año, me metí al máster que era más teórico. Y, el hecho de que fuera más teórico me ayudó a expresarme más en mis tiempos libres, porque si estás todo el rato creando en la facultad, llegas a casa y no te apetece. Pero ahora llegaba a casa y me apetecía más usar la creatividad y el arte como una vía de escape. Así descubrí que lo mío realmente es el dibujo y la ilustración. De hecho, ahora me apetece irme metiendo más en ilustración editorial para cuentos infantiles.

E: He visto que llevas varios años haciendo performances, exhibiciones, workshops, etc. en muchísimas salas y museos de Madrid, ¿cómo es de sencillo o difícil ser artista en Madrid?

M: Digamos que es difícil que te paguen, porque tú puedes moverte mucho, tener muchos contactos y hacer muchas exposiciones, que si quieres exponer en una feria de arte o en un museo tienes que pagar para alquilar tu espacio dentro del sitio o evento y suele ser muy caro. Entonces a menos que tengas dinero no te compensa. Yo he hecho muchas exposiciones, pero siempre en espacios donde no era difícil, por ejemplo, centros juveniles, restaurantes, salas de arte joven o a partir de becas. Madrid es una ciudad muy grande, lo que significa que, por un lado, tienes muchas oportunidades para exponer si sabes moverte, pero, por otro, hay mucha competencia, por lo que es complicado destacar.

E: ¿Has notado diferencia cuando has expuesto fuera de Madrid?

M: En Pontevedra expuse un par de veces en una sala, que era una discoteca, pero también la usaban como sala de exposiciones por la tarde. Y, claro, como Pontevedra es una ciudad pequeña, si expones allí destacas más. En concreto, eran exposiciones colectivas que hicieron mis compañeras. Hay menos competencia y la gente se interesa más por esas cosas porque es menos habitual.

E: ¿Y fuera de España has estado?

M: Sí, estuve de Erasmus en Hamburgo, en la Facultad de Bellas Artes y, cabe decir, que el arte que hacen y las dinámicas de las clases son muy diferentes. En vez de ser clases a lo convencional, como conocemos aquí en España, funciona más por grupos de trabajo de unas diez personas. Entonces las clases consistían en que todo el mundo se ponía alrededor de una mesa, incluso durante más de seis horas, y conversabas sobre proyectos que podíais tener en común, instalaciones que se fuesen a hacer, cosas que involucrasen a gente de fuera, etc. Eran mucho más interdisciplinares.

E: Ya en relación al Trans Festival, ¿cómo te surgió la idea de organizar esto como tu trabajo de Fin de Máster?

M: La cosa fue que me mandaron hacer un evento que fuese ficticio, claro porque la universidad no nos da dinero ni materiales, que yo pensaba: ¿cómo voy a hacer un evento sin recursos? Entonces estaba como: “joe para hacerlo teórico no lo hago”. Total, que estuve bastante tiempo sin saber qué hacer y era un tema que me agobiaba bastante, porque quería hacer algo que fuese novedoso. Y fue curioso, porque quedaba como menos de una semana para decirle al tutor el tema y todo el mundo me decía lo típico de “se te ocurrirá cuando menos te lo esperes”. Y fui a un taller de yoga, que hacían unas amigas en un centro de Salamanca y estuvimos meditando. Era un taller centrado, sobre todo, en conectar con el cuerpo, se habló sobre la menstruación, etc. Y en la meditación final, fue muy gracioso, porque me quedé dormida. Y cuando desperté dije: “ya sé lo que quiero hacer”.

E: ¿Y cómo empezaste entonces a moverlo y a hacerlo realidad?

M: Claro, cuando por fin supe lo que iba a hacer, pues quería hacerlo real. Quería ayudar al colectivo trans. Yo estaba “empezando a salir del armario”, todo muy progresivamente y de forma bastante tímida, porque es complicado. Lo hablé con un amigo trans, que se llama Judd, que casualmente se ha venido a vivir aquí a Madrid. Y le comentaba que si organizaba de verdad el Trans Festival iba a salir del armario delante de, básicamente, todo el mundo, y me daba mucha cosa. Así que lo tuve aparcado un tiempo, aunque mientras, sí que comenté la idea con el profesor.

Al final decidí hacerlo sin miedo a que me juzguen o al qué dirán y entonces hice una convocatoria y diseñé toda una imagen para difundir que se buscaban artistas trans que quisieran colaborar con un proyecto para exponer su arte, darles visibilidad, etc. en Madrid. Por entonces, todavía no tenía espacio, pero esa era la convocatoria.

E: ¿Cómo fue el proceso de encontrar el lugar donde hacerlo?

M: Pues buscando bastante desde mayo y la mayoría de espacios me decían que ya tenían las fechas cogidas, aun diciéndolo con tiempo. Luego había espacios que no meo me convencían, porque  se necesita un escenario, un técnico de sonido, altavoces, iluminación, en resumidas cuentas, un montón de aspectos necesarios, que no tenían.

En realidad, mi primera opción era el centro juvenil, El sitio de Mi Recreo, donde al final lo vamos a realizar. Que ya les conocía y siempre me han ayudado todo lo posible. Cabe decir que me contactaron de okupas pero no había técnico de sonido o iluminación. Así que después de estar un montón de meses comiéndome la cabeza, al final dije pues aquí, sobre todo, porque El Sitio de Mi Recreo, está bien comunicado.

E: En cuanto a los artistas, hay algunos que contactaron contigo y otros que les buscaste tú, ¿no?

M: Sí, en general organizar un festival entero siendo una sola persona es una locura. Yo tenía bastantes amigues trans que hacían cositas de arte y fue a quienes primero contacté. También por contar con gente conocida y apoyo. Luego hay muchos artistas que vienen de fuera de Madrid, como Enzo, que es un rapero y viene desde málaga. Se ha movido desde el primer día más allá de Madrid.

E: Y, por ejemplo, ¿a Alicia Ramos la conocías?

M: Sí, estuve en varios conciertos suyos y me gusta mucho su forma comunicarse con el público. De hecho, estuve con ella en unas jornadas que hicieron sobre mujeres en la cárcel y ella tocaba. Recuerdo que hacía mucho frío y estuve con ella alrededor de una estufa que había puesto y estuve hablando con ella. No pude quedarme a verla actuar, pero ese ratito que estuve con ella fue muy interesante. Así a la hora de contactar con ella ha sido más sencillo.

E: ¿Cuál dirías que es la relevancia de que se realicen eventos como este?

M: Es muy importante para las personas trans, porque hay muy poca visibilidad, en general. Incluso en Madrid que es una ciudad grande y que hay mucho movimiento LGTBI, la realidad de este colectivo, es que está bastante invisibilizado. Y no solo que ganen visibilidad como artistas sino como personas en sí, lo de que sean artistas es como el pretexto para conocer su realidad y que, con respecto a la gente no binaria, es decir, aquellas personas cuyo género no se inserta dentro del binarismo «hombre/mujer», que se vea que existe. Que tampoco es cuestión de culpar a nadie porque desde que somos pequeños no nos enseñan esto.

E: ¿Qué te gustaría que pasase este viernes 18 y sábado 19?

M: Me gustaría que viniera mucha gente, que la verdad es que no tengo ni idea, porque mucha gente sigue a la cuenta de Instagram, pero claro, no sé cuánta gente va a terminar viniendo. Espero también que los artistas se lo pasen bien y estén super a gusto. De hecho, habrá unas cuantas personas que se van a encargar de que no haya agresiones o contratiempos. Es lo que llamaríamos un punto violeta, pero no centrado en las mujeres como en el feminismo, sino como un punto de cuidados, en este caso un “punto arcoíris”.

E: Si vinieran medios de comunicación a cubrir el festival cómo te gustaría que fuesen sus publicaciones ¿crees que se cometen errores cuando se habla del colectivo trans en los medios de comunicación?

M: Creo que hay veces que sí hay errores. No terminan de asumir que los pronombres son válidos al igual que todo el proceso por el que pasamos las personas no binarias. Así que si vinieran medios de comunicación me gustaría que entrevistasen a las personas trans que están participando, para hablar no solo del evento, sino de los muchos proyectos que cada artista tiene individualmente.

E: ¿Qué cosas consideras que deben cambiar en nuestra sociedad, en relación al colectivo trans y las personas no binarias?

M: Para empezar que la gente asuma que no estamos enfermes, que, de hecho, hasta hace muy muy poco estaba dentro de los trastornos mentales y que todavía, por tema de la disforia, etc. sigue considerándose un apéndice sobre los trastornos de género o tal. En fin, está muy mal catalogado.

Luego me gustaría que se hablase más en las aulas, porque en los colegios hay muches niñes trans que lo pasan fatal, sufren mucho bullying. En el tema médico todavía hay muchas trabas sobre el tiempo que debes hormonarte, o de cuándo operarte, pasar por psicólogos, es, en general, un proceso muy patologizado. Todavía incluso por parte de médicos a veces tienes que enfrentarte a preguntas o test antiguos sobre si en tu infancia jugabas con muñecas o, yo que sé, camiones. Y son cosas que solo perpetúan roles de género y que no tienen nada que demostrar.

En cuanto a la parte institucional, tendría que facilitarse mucho más el poder cambiarte tu nombre en el DNI o tu género. También el colectivo trans lo tiene muy difícil, también a nivel laboral, porque no solo está la barrera de que no te concedan entrevistas si saben si eres trans, sino que luego te encuentras con el muro de que, en la entrevista, a lo mejor no entras dentro de los cánones de la persona encargada de llevarla, nota algo que no le encaja y, de nuevo, te discrimina. Es muy duro. Así que por todo ello quiero hacer este festival, para enseñar a la gente por todo lo que pasamos y reivindicar derechos básicos.

E: A parte de los artistas, ¿hay charlas que precisamente vayan a hablar de todo esto?

M: Sí, el viernes 18 a las 18:00 hay una mesa redonda sobre los géneros no binarios que la imparte Math, que es un concepto que poca gente conoce. Al pensar en una persona transgénero se suele pensar en una persona que ha transicionado a hombre o a mujer, pero no se contempla, la realidad de las personas no binarias, que estamos super invisibilizades. Creo que esta mesa redonda es muy importante para los visitantes, para que comprendan la situación y se familiaricen con nosotres.

E: ¿Qué piensas sobre la introducción del lenguaje neutro?

M: Creo que es muy relevante, ya que, igual que se está luchando porque el pronombre masculino no sea la regla, ¿por qué tiene que ser la norma? Pues igual que se lucha porque se hable en femenino en muchísimas ocasiones, creo que también tiene que lucharse porque se hable en neutro. Ya que de esta forma es que se abarcaría a todo el mundo. Hablar con la “a” está bien, pero hablar con la “e” es más inclusivo, es como dar un pasito más a la hora de contar con todo el mundo.

E: En 2017, ¿sabías que se organizó aquí en Madrid, el Transcabaret? un espectáculo de teatro que tenía también el objetivo de visibilizar al colectivo trans y en él participaron Alicia Ramos, Nayare, Eiden, artistas que también acuden en esta ocasión. Crees que, en comparación, el Trans Festival abarca más disciplinas y pretende llegar más allá.

M: No conocía que se hubiera hecho este evento y me resulta muy interesante que se hubiera realizado. En concreto, en Trans Festival, va a haber performance, pero también conciertos, recitales de poesía, talleres, mesas redondas y un mercadillo artístico que va a estar los dos días. Así que creo que sí que va abarcar más disciplinas y de ese modo quien venga verá que las personas trans no solo pueden expresarse a través de su cuerpo, sino del arte, en general, que es mucho más rico de lo que a veces se pueda imaginar.

E: ¿Hay algo que quieras añadir del proceso o tu experiencia?

M: Antes no lo dije, pero el crowdfunding que creé para recaudar fondos con los que pagar a les artistas, la comida, lo que haga falta, no lo quise hacer al principio. Porque me daba reparo o pensaba que no iba a funcionar, pero mi amigo Judd, del que hablaba antes, me dijo que me lanzase y que lo hiciera. Y, bueno, no hemos recaudado el mínimo, que, aunque se ha difundido, a pesar de ser Madrid una ciudad grande y no sería difícil, pues no se ha alcanzado. Pero bueno toda ayuda es bienvenida y cabe decir que desde el primer momento siento que he recibido mucho apoyo.

De verdad, que me daba mucho miedo hacer todo esto por mi cuenta, no solo porque apenas había salido del armario con casi nadie, sino porque también significaba exponerme en redes sociales. Y espero que tanto les participantes como les visitantes se lo pasen todes muy bien.

El próximo viernes 18 y sábado 19, Las Gafas Violetas acudirán al evento, ¡no te lo pierdas!

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