Sociedad

Qué hacer contra la violencia de género en el confinamiento

Después de más de un mes en nuestras casas, nos estamos adaptando como podemos a la situación mientras nos preguntamos cuándo volverá todo a la normalidad. Sin embargo, esto no afecta a todo el mundo por igual: hay muchas realidades diferentes, y complicaciones que debemos tener siempre en cuenta. Y ya en los primeros días de cuarentena, cuando las autoridades sanitarias recomendaban quedarse en casa, muchas voces se hicieron una pregunta: ¿qué pasa con aquellas mujeres que están confinadas con sus maltratadores?

Campaña de comunicación del Ministerio de Igualdad

El aislamiento en el hogar y la tensión que genera la situación en la que nos encontramos aumentan el riesgo de violencia de género. Además, los maltratadores pueden ejercer un mayor control de las comunicaciones, o incluso impedirlas, por lo que se hace más difícil denunciar.

El 26 de marzo, el director operativo de la Policía Nacional declaraba en una rueda de prensa que los datos de violencia de género en los primeros días del estado de alarma se habían reducido considerablemente en comparación con el mismo periodo del año pasado, y alertaba de que “algunas personas pretenden alarmar sobre supuestos incrementos en el número de delitos cometidos en relación a la violencia de género”, calificando esas informaciones como falsas. Fueron declaraciones tan criticadas como preocupantes, puesto que los datos solo muestran una parte del problema. Ahora parece que el país se ha detenido, pero por desgracia la violencia machista no lo ha hecho. De los 34 feminicidios que registra feminicidio.net en 2020, 6 han tenido lugar durante el confinamiento; solo 2 figuran en las cifras oficiales. Y, desde que se declarase el estado de alarma, ha habido más de 4000 detenidos por violencia de género. La mayoría de casos de violencia de género no se denuncian, y muchas veces las personas afectadas no son capaces de pedir ayuda externa. Por cada voz, hay demasiados silencios; por cada mujer que consigue denunciar, hay muchas que no pueden.

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a los gobiernos que hiciesen de la lucha contra la violencia de género una pieza clave de sus planes de respuesta nacional a la crisis, afirmando que “para muchas mujeres y niñas, la amenaza se hace mayor donde deberían estar más seguras: en sus propias casas”.

Es importante siempre, y en especial en estos momentos, ofrecer la mayor variedad de recursos posibles para que estas mujeres puedan salir de su situación de peligro. El Ministerio de Igualdad impulsó días después de la declaración del estado de alarma su Plan de contingencia contra la violencia de género debido a la crisis del COVID-19, que incluye declarar servicio esencial todos los servicios de asistencia a las víctimas de violencia machista. Se garantizará el funcionamiento de los dispositivos de información 24h, la respuesta de emergencia y acogida a víctimas en situación de riesgo, el funcionamiento de los centros de emergencia, acogida, pisos tutelados y alojamientos seguros, y la asistencia psicológica, jurídica y social a las víctimas (por canales no presenciales). Se lanzó una campaña de comunicación institucional con los mensajes #TodoSaldráBien, “Estamos contigo” y “La violencia de género la paramos unidas”. Desde la página web del ministerio se puede acceder a los recursos de las distintas Comunidades Autónomas, así como a la Guía de actuación para mujeres que estén sufriendo violencia de género en situación de permanencia domiciliaria derivada del estado de alarma por COVID 19. En esta guía se ofrece información general y recomendaciones tanto para quienes viven con su agresor como para quienes no lo hacen pero sufren maltrato de otras formas, así como información relativa a hijos e hijas en común. Se trata de consejos generales que no sustituyen a los de un abogado/a o una resolución judicial.

Las mujeres que necesiten información y asesoramiento o se encuentren en situación de peligro tienen varias formas de solicitar ayuda.

  • El teléfono 016 sigue funcionando 24 horas al día todos los días; si no es seguro hablar en voz alta, se puede escribir al mail 016-online@mscbs.es. El horario del asesoramiento jurídico es de 8h a 22h, en varios idiomas.
  • Para las mujeres que necesiten apoyo emocional y psicológico, se han habilitado líneas de servicio rápido vía WhatsApp, en los números 682 91 61 36 y 982 50 85 07.
  • Para situaciones de emergencia, además de llamar al 112 (asistencia inmediata), 091 (Policía Nacional) o 062 (Guardia Civil), se puede enviar una señal de alerta a la policía con geolocalización a través de la aplicación móvil ALERTCOPS.

Ante una situación de peligro, se recomienda, si es posible, abandonar el domicilio y pedir ayuda. No hay riesgo de sanción si se sale de casa para pedir ayuda en situación de peligro. Si no se puede salir del domicilio, la recomendación es buscar un lugar seguro y contactar con los servicios de emergencia, activar ALERTCOPS o pedir ayuda a personas cercanas. Los centros de emergencia siguen funcionando como servicios esenciales, por lo que las mujeres no tengan otro lugar donde resguardarse pero tengan que abandonar su casa pueden acudir a ellos.

Todas las Comunidades Autónomas y servicios municipales especializados mantienen servicios de asistencia a víctimas de violencia de género de forma no presencial, y los el servicio ATENPRO (Servicio Telefónico de Atención y Protección a las víctimas de la violencia de género, para mujeres que ya no viven con su maltratador y participan en programas de atención especializada) funciona con normalidad a pesar del estado de alarma.

En América Latina, donde se están dando más casos, distintos países tomaron medidas especiales para hacer frente a las violencias machistas.

  • En México los feminicidios superan las muertes de mujeres por coronavirus, y las ONGs piden un plan de contingencia para combatir la violencia de género. El Código Violeta permite que cuando una mujer en situación de riesgo llame al número de emergencias (911) reciba atención prioritaria con personal capacitado. Se lanzó también la una línea segura en el 55 5533 55 33 para dar apoyo psicológico.
  • En Colombia, además del 123 para emergencias y el 155 para casos de violencia de género, se ha habilitado la línea púrpura desde la Secretaría de la Mujer.
  • En Argentina cuentan con el 911 para emergencias y el 144 para violencia de género (o linea144@mingeneros.gob.ar).
  • En Chile, el teléfono de atención y orientación es el 1455, y los Centros de la Mujer y casas de acogida siguen operativos.
  • En Perú, la línea 100 está dedicada a casos de violencia de género, y se impulsaron distintas iniciativas para hacer frente a la problemática.

Volviendo a España, las llamadas al 016 han aumentado en gran medida respecto al 2019, y las consultas online se triplicaron ya en las primeras semanas de confinamiento. Hay mujeres que no pensaban que fuesen víctimas de maltrato hasta que tuvieron que pasar todo el día en sus casas. Otras vieron cómo la situación empeoraba con el confinamiento. Se empezaron a organizar redes de apoyo vecinales, y a través de redes sociales y otras plataformas se compartían consejos y recomendaciones para minimizar el riesgo de sufrir agresiones. La más repetida es evitar el enfrentamiento directo: si se toma la decisión de dejar la relación, no comunicarlo, puesto que es en esos momentos cuando se suelen producir las agresiones. Algunos consejos o recomendaciones son:

  • Evitar quedarse a solas en la misma habitación que el maltratador, dentro de lo posible.
  • Evitar discusiones en la cocina, donde hay más objetos que podrían convertirse en un arma.
  • Esconder objetos que puedan convertirse en armas arrojadizas.
  • Descubrir espacios donde refugiarse en caso de amenaza: habitaciones con pestillo o cuya entrada se pueda bloquear.
  • Memorizar los números de emergencia o tener registrado en marcación rápida el 112 (si él no revisa el teléfono).
  • Mantener una rutina de comunicaciones con el exterior, de forma que puedan reaccionar si algún día falla.
  • Enseñar a los niños o niñas del hogar los teléfonos de emergencia y lugares seguros para esconderse, por ejemplo, a través de juegos.
  • Llevar ropa con bolsillos y siempre el móvil encima para poder contactar con familiares, amistades o servicios de emergencia.
  • Si es posible, guardar algo de dinero para un taxi o una llamada de teléfono.
  • Preparar y guardar en un lugar seguro un bolso con lo que se pueda necesitar en una huida de emergencia: documentación, llaves, recetas médicas…
  • Si se teme una agresión, se recomienda situarse lo más cerca posible de las vías de salida.
  • Si la agresión se produce, se debe intentar ofrecer el menor blanco posible, cubriendo rostro y cuello.
  • Por último, si la integridad física está en peligro, lo prioritario es salir de casa para buscar ayuda.

 

Decálogo para víctimas de violencia de género del Instituto Canario de Igualdad
Decálogo para víctimas de violencia de género del Instituto Canario de Igualdad

 

Otra forma de pedir ayuda es a través de la campaña “Mascarilla 19”, una iniciativa impulsada por los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Canarias en colaboración con el Gobierno de Canarias y que ya se ha extendido a otras comunidades. Las mujeres que sientan que están en una situación de peligro pueden entrar en una farmacia y solicitar una “mascarilla 19”, y el personal farmacéutico contactará con los servicios de emergencia, que se encargarán de poner en marcha los recursos necesarios garantizando la confidencialidad.

Tanto las iniciativas y campañas institucionales como los mensajes difundidos en redes sociales pretenden hacer llegar a las mujeres que se encuentren en estas situaciones el mismo mensaje: que pueden pedir ayuda en su entorno, que se les ayudará todo lo posible; que no están solas.

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